martes, 28 de julio de 2026
México

Estados Unidos propone endurecer reglas de origen en el T-MEC

La oficina de la Representante Comercial de EU busca reducir la dependencia de componentes extranjeros para fortalecer las cadenas de suministro regionales.

Redacción Quintana Roo Al Día
Foto: eleconomista.com.mx

La Oficina de la Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) ha intensificado sus llamados para revisar y fortalecer las reglas de origen vigentes bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La propuesta, planteada en el contexto de las consultas comerciales actuales, busca garantizar que una mayor proporción de los componentes utilizados en la manufactura regional provenga estrictamente de América del Norte, disminuyendo la dependencia de proveedores externos, particularmente de regiones asiáticas.

El objetivo central de esta iniciativa, según la postura de la USTR, es robustecer la integración de las cadenas de suministro para enfrentar posibles disrupciones globales. La administración estadounidense sostiene que ajustar los criterios de origen permitiría una mayor resiliencia industrial en los tres países, asegurando que los beneficios arancelarios del tratado se traduzcan en una mayor inversión y generación de empleo dentro de la zona comercial norteamericana.

Por su parte, el gobierno mexicano ha señalado que cualquier ajuste a las reglas de origen debe realizarse bajo un marco de diálogo técnico, cuidando la competitividad de las industrias nacionales. La Secretaría de Economía, en conjunto con sus contrapartes en Washington y Ottawa, deberá evaluar el impacto que estas modificaciones tendrían sobre los sectores estratégicos, especialmente en la industria automotriz y de tecnología, que son los pilares fundamentales del intercambio comercial en la región.

Expertos en comercio exterior advierten que, si bien la propuesta busca la autonomía regional, su implementación requiere un análisis profundo sobre la capacidad de suministro de los proveedores locales. La transición hacia requisitos más estrictos podría presionar los costos de producción a corto plazo, por lo que el proceso de negociación se perfila como un ejercicio de equilibrio entre la integración regional y la eficiencia operativa de las empresas establecidas en México.

Las discusiones continuarán en los próximos meses dentro de los comités técnicos del T-MEC, donde se analizarán las implicaciones logísticas y económicas de estas medidas. La postura final de México dependerá de los resultados de los estudios de impacto que la administración federal realice sobre los sectores exportadores, priorizando siempre la estabilidad de las inversiones ya comprometidas bajo el acuerdo vigente.

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