sábado, 5 de septiembre de 2026
Política

Estudio ambiental de la Línea 4 advierte ruidos y remoción de tierras

El proyecto de infraestructura reporta niveles de ruido superiores a lo permitido y una afectación de más de 700 mil metros cuadrados.

Redacción Quintana Roo Al Día
Foto: moncloa.com

El estudio de impacto ambiental presentado para la construcción de la Línea 4 del Metro ha generado reacciones tras confirmarse que las obras excederán los límites de ruido permitidos en las zonas residenciales cercanas. De acuerdo con el documento técnico, los trabajos de excavación y construcción, que se proyectan con una duración de seis años, requerirán la gestión y remoción de 705 mil 556 metros cuadrados de tierras, lo que implica un desafío logístico y ambiental significativo para la zona metropolitana afectada.

Los expertos encargados del análisis han señalado que la maquinaria pesada y las actividades de perforación superan los decibelios establecidos en las normativas actuales. Esta situación obliga a las autoridades a implementar medidas de mitigación inmediatas, tales como la colocación de barreras acústicas y la restricción de horarios para las tareas más ruidosas, con el objetivo de reducir las molestias directas a los habitantes de los sectores colindantes a la ruta.

Respecto a la gestión de materiales, el informe detalla que el movimiento de tierras representa uno de los mayores impactos del proyecto. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, en coordinación con las autoridades ambientales, deberá supervisar que el traslado y disposición final de estos volúmenes de suelo cumplan con los protocolos de seguridad para evitar afectaciones al entorno natural y la infraestructura urbana preexistente durante el sexenio de ejecución.

El proyecto, que busca mejorar la movilidad urbana, se enfrenta ahora a la revisión de los planes de contingencia ambiental. La dependencia encargada ha expresado que se mantendrá una vigilancia constante para asegurar que las empresas constructoras respeten los lineamientos establecidos, buscando un equilibrio entre el desarrollo de este transporte masivo y la calidad de vida de las comunidades que rodean la traza de la obra.

Finalmente, se espera que el proceso de licitación y los acuerdos con los contratistas incluyan cláusulas estrictas sobre el control de emisiones sonoras y el manejo de residuos. Aunque la obra representa una mejora necesaria para la conectividad de la región, los desafíos ambientales subrayan la importancia de una supervisión rigurosa por parte de las secretarías correspondientes para garantizar que el impacto negativo sea el mínimo posible para la ciudadanía.

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